Tres swings y a pelotear
Abre la app
Tu móvil se convierte en la raqueta y aloja todo el juego — sin cuenta, sin configuración, sin nube.
Abre la dirección que muestra
Cualquier navegador en la misma Wi-Fi se vuelve la pista: portátil, iPad, otro móvil, la TV del salón.
Haz el swing
El primer swing arranca el partido. Clava el anillo dorado y llévate el bonus.
Ya en la pista
El bádminton es gratis para siempre: desbloquea el resto de la arena.
Por qué se siente bien
El volante va donde tú lo mandes
Sin botones que memorizar. Arriba para profundidad, remate a la bola alta, barrido lateral para colocar — sensores a 100 Hz, ~40 ms de la muñeca a la pantalla.
Cero configuración, cero cuentas
El móvil aloja el juego en tu red local. No se instala nada y nada sale de la habitación.
Un rival real o uno implacable
Cinco niveles de CPU — del novato que falla uno de cada diez al Imbatible que lo devuelve todo.
Duelo a pantalla partida
Cambia a Duelo y en la pantalla grande aparece un código de sala de 4 cifras: el Jugador 2 abre Smashphone, toca «Unirse a sala» y lo introduce. La pista se divide: cada uno con su cámara y su mitad.
En serio: no remates tu móvil
Agárralo fuerte, usa correa si tienes y despeja el espacio. Los móviles vuelan más lejos que los volantes — y solo uno de los dos rebota.